Fui al Lido invitado y la experiencia fue excelente. Después intenté entrar por mi cuenta tres veces, en las dos sedes y en Barepic. Las tres veces me quedé trancado.
No hacen falta más para entender el problema completo.
Ninguno de los tres existe hoy en ninguna pantalla de Cinepic.
El 45% de lo que gasta cada cliente pasa fuera de la taquilla. Ese pedazo hoy no tiene dueño, no tiene campaña y no tiene medición.
clientes sin volver desde hace 60 días o más. Valen $3.124 al año.
Cada uno dejó de venir sin que nadie se enterara, porque hoy no hay forma de saber quién era.
de las visitas compra combo. Las otras compran suelto y gastan menos. Convertir diez puntos vale mil dólares al año en un padrón de cien clientes.
Cuántos clientes hay de verdad es el dato que falta.
Sin tocar la taquilla, sin tocar Cinexo, sin quitarle el trabajo a nadie.
El trago de cortesía se entrega en cada función. Ya se escoge entre varias opciones. Esa elección es un dato de preferencia por visita, y hoy se pierde en el momento en que la persona lo dice en voz alta.
Registrarla no cambia la operación. La persona del ticket se queda. El mesero se queda. Lo único que cambia es que la elección queda escrita.
días para volver
si canjea su trago
días para volver
si no lo canjea
El cuello de botella no es construirlo. Es decidirlo.
Si la decisión se pasa de octubre, la primera medición seria empieza en enero y se pierden los dos meses que más gente entra en todo el año.
Cuarenta y dos fuentes. Cada hallazgo con su lectura para Cinepic o para Barepic.
Es la ocupación estructural del sector premium. Una sala que llega a 30 o 40% se califica como excepcionalmente exitosa. Ninguna cadena grande publica su ocupación, y ese silencio es la pista.
De las ventas de Cinemark vienen de sus programas de lealtad, contra 16% hace unos años. Tiene millón y medio de miembros en el programa pago y cerca de treinta millones en el gratuito.
Siete de cada diez cadenas condicionan el descuento del día muerto a estar registrado. Showcase da martes a $5 solo a socios. AMC da su promoción de comida solo con Stubs. Everyman da 2x1 lunes y martes solo a miembros.
Cinépolis excluye explícitamente sus salas VIP de su 2x1 de los miércoles, junto con IMAX y 4DX. Descuenta solo donde tiene capacidad ociosa barata y protege el formato caro.
AMC anunció este año que reservará las mejores butacas de cada sala para sus socios, sin cargo extra. Everyman revela los estrenos a sus miembros los martes en la mañana, antes que a nadie. Ninguna de las dos cosas cuesta un centavo.
Que importa más que los aciertos, porque marca lo que no hay que proponer.
iPic. Trece sedes, $112,5 millones de ingreso, más del 50% en comida y bebida, tres marcas de restaurante propias adentro. Pérdida neta de $19,4 millones.
Lo que no tenía era base recurrente contratada. Su membresía era un club de descuentos, no una relación.
Alamo Drafthouse reemplazó el pedido humano por un QR. La satisfacción cayó 30 puntos porcentuales en el piloto, hubo casi cinco mil firmas en contra y conflicto sindical abierto.
De trece cadenas premium revisadas, solo dos usan QR desde la butaca. Cinemex manda un mesero con tablet al asiento.
oOh!media cerró su unidad de retail media. Razón declarada por su director: los clientes mostraron una clara preferencia por soluciones internalizadas. No murió porque el producto fallara.
Y es el primero que habría que medir aquí.
compra de verdad
en el candy bar
dice que compra
en cada visita
Un estudio de Vista con dos exhibidores reales y grupo de control midió que solo entre 9 y 10% de los espectadores compra algo. Una encuesta a 569 asistentes arrojó que el 99,1% declara comprar siempre. Esa distancia entre lo que la gente dice y lo que la caja registra es el espacio no capturado más grande del sector.
En ese mismo estudio, un descuento de $2 generó más gasto por persona que uno de $4. La palanca es un descuento pequeño que dispara la compra, no uno grande que destruye margen.
El piloto implica un costo de desarrollo e implementación y una mensualidad, y cubre las dos sedes y Barepic.
No se cobra por sede. Es el mismo sistema leyendo una configuración distinta, así que sumar la segunda sede es trabajo de horas, no de semanas.
No es una cotización. El número se define cuando esté claro qué se quiere medir primero.
12 de cada 100 clientes van a las dos sedes. Vienen 1,8 veces más y valen 1,6 veces más al año. Ese dato solo existe si el sistema ve las dos.